La vida moderna hace que las personas nos preocupemos por situaciones que no son necesariamente importantes, como ejemplo: se ha establecido que los mexicanos trabajamos en promedio más de 10 horas al día. Si sumamos el tiempo dedicado al trabajo, a los tiempos de traslado y tiempos muertos, en promedio se ocupan más de 14 horas diarias a tareas rutinarias que han contribuido al deterioro paulatino en la salud de las personas.
México ocupa un alarmante segundo lugar en obesidad adulta y un lamentable primer lugar en obesidad infantil, y esta condición afecta sin duda alguna aspectos de salud que desafortunadamente no son atendidos hasta que la costumbre mexicana lo indica: al último y cuando el problema es mayor.
Si consideramos que la obesidad es producto de mala alimentación y malos hábitos de vida no es extraño que una persona cuyo consumo de alimentos ricos en carbohidratos presente problemas dentales. Recordemos que el consumo de este tipo de alimentos fomenta el desarrollo de placa bacteriana, misma que si no es removida por medio de una adecuada higiene bucal comenzará a deteriorar las piezas dentales con caries en el mejor de los casos.
Si la obesidad en si ya es un problema no habría porque aumentar complicaciones, por ello y a pesar del pretexto de falta de tiempo -tan común hoy en día- hay que establecer consultas periódicas con el dentista de nuestra preferencia y confianza. En una consulta profesional el especialista en la materia nos realizará el diagnóstico preventivo y correctivo adecuado a nuestra situación. Dejar pasar el tiempo solo agrava problemas y esto significa una mayor inversión en tiempo y dinero.
Por tal motivo les recomendamos:
- Si usted o sus hijos padecen obesidad, acuda al médico. Él le proporcionará las recomendaciones necesarias para una vida saludable de acuerdo a su régimen de vida.
- Evite los pretextos, esto solamente daña su salud y pone en riesgo su vida. Considere lo paradójico de tener tiempo para enfermarse y no para cuidarse.
- Hacer ejercicio regularmente beneficiará su salud, no necesita suscribirse a un club costoso para realizar una caminata a paso medio de 20 minutos al día.
- Reduzca el consumo de alimentos ricos en carbohidratos, esas botanitas de pastelitos o papitas restan salud y merman el bolsillo.
- Acuda por lo menos una vez al año a revisión dental. Una caries mal tratada puede convertirse en un gasto innecesario a mediano plazo, e inclusive compromete sus piezas dentales.
La obesidad no es saludable ni un estado normal de vida, tome ahora el compromiso de mejorar su vida por usted y sus seres queridos.





La mala higiene oral puede causar varias enfermedades.
Vuelva a sonreír


